Aterrizó en un jet privado con el tiempo justo para preparar el concierto
Eran las cinco en punto de la tarde cuando el imponente jet privado en el que Bruce Springsteen viajó desde Madrid aterrizaba en la terminal sur del aeropuerto de Bilbao, la antigua pista de Sondika. Puntualidad británica si la cita fuera para tomar el té, pero tratándose del concierto que miles de vascos llevan décadas esperando, estaba claro que el Jefe llegaba un poco apurado de tiempo.
Así que no le quedó más remedio que ir derecho a la ‘oficina’, en su caso al BEC. Siete furgonetas escoltadas por cuatro patrullas de la Policía autónoma se encargaron de que el cantante de Nueva Jersey cruzara el puente de Rontegi en apenas cinco minutos y de que aún le sobrara tiempo para dirigir los últimos ajustes en el escenario antes de la apertura de las puertas al público del Bizkaia Arena. En los camerinos también pudieron reponer fuerzas: sopita, verduras, alimentos a la plancha y sin salsas. Al Boss le gusta comer sano y a sus colegas de la E Street Band tampoco les vendría mal después de la animada fiesta celebrada en el madrileño hotel Palace tras el concierto del pasado domingo. Entonces, los primeros acordes sonaron con cuarenta minutos de retraso; ayer se arrancó veinte minutos tarde. Aunque tras tantos años de espera para ver a Springsteen en el País Vasco, nadie estaba por la labor de meterle prisa. De hecho, en el aeropuerto el dispositivo de seguridad estaba preparado varias horas antes de la llegada del artista y en el hotel Sheraton, donde la troupe ha pasado la noche, se les esperaba a mediodía. No prepararon nada especial, sabiendo que el protagonista es poco amigo de las excentricidades y pasa por ser un tipo de lo más normal en sus gustos. Eso sí, el personal de seguridad, cafetería y cocina tenía ampliado su horario habitual en previsión de que cualquier miembro de la banda realizara alguna petición a deshoras. Todo un acierto, teniendo en cuenta que la multicolor caravana de furgonetas que transportaba a los músicos –la de Bruce blanca y siempre en cabeza– no llegó al garaje del hotel hasta después de la audición. Pistas falsas Springsteen llegó, cantó y durmió. Hoy partirá después del desayuno y muy pocos podrán contar que le vieron fuera del escenario del BEC. Desde primera hora de ayer, media docena de fans le esperaron sin suerte a las puertas de tres hoteles bilbaínos. Los representantes del artista suelen dejar pistas falsas y realizan reservas de habitación que anulan a última hora. Por la tarde, otras tantas personas le seguieron los pasos en La Paloma. Al final, sólo una pareja de afortunados consiguieron tenerle frente a frente. A la salida del viejo aeródromo, la ‘Mercedes Vito’ blanca del Jefe se paró y bajó la ventanilla. Apenas dos segundos para conseguir una foto y un autógrafo. A las cinco de la tarde del 26 de noviembre de 2007, Bruce Springsteen aterrizó en Vizcaya.
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución,
comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos
de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y
escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción
y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa
con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.