| Bruce, la leyenda |
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La leyenda del rock ![]() La acogida de sus últimos trabajos ha sido, por lo general, más positiva que entusiasta, pero lo que no admite discusión es que su repertorio, particularmente el registrado en el nuevo milenio con la E Street Band, crece y remonta el vuelo en el ámbito para el que fue pensado (el directo). Sobre todo cuando, a su presencia física y anímica, se añade el sonido (cada vez más adulto o AOR, por cierto) de una banda cuyas piezas siguen, después de 30 años de complicidades, perfectamente ensambladas. Y no parece que eso vaya a cambiar porque un melanoma que requiere tratamiento obligue ahora a sustituir a Danny Federici (teclista y escudero de Bruce desde hace cuatro décadas) por Charles Giordano, veterano músico de la banda de sesión del Boss. Pese a los rumores, la parienta Patti Scialfa sigue en la alineación oficial del equipo. Junto a ellos, Springsteen preparó y estrenó a finales de septiembre y en casa (Asbury Park, New Jersey) una amplia selección de temas a los que pasa revista en un escenario austero que refuerza su perfil de estrella honesta, haciendo que la atención se focalice en la música y sus ejecutantes. El montaje admite el formato circular con público alrededor, pero esa configuración se ha desechado para el BEC, ya que el aforo para su primera actuación en Euskadi se habría tenido que reducir aún más. ![]() ¿Pagará Zapatero? A estas alturas, Springsteen sigue sin tener caprichos de estrella pero controla su ‘circo’. Desde los ‘contenidos’ precios de la entradas, hasta las pernoctas de fans en las puertas (en EE UU los lugares de privilegio en las primeras filas se sortean entre los más madrugadores) o salidas ‘turísticas’ como la que el pasado año hizo por Santander. Sabedor de que el lleno está garantizado, controla los ‘márgenes’ de sus conciertos en los que no caben invitados. Paga hasta la prensa y se supone que también políticos como Zapatero que, al parecer, estará el domingo en Madrid, cuando salte a Europa el tour americano de 27 fechas que concluyó el día 19 en Boston. El rockero que nació para correr no es un artista que se haya repetido mucho en las siete giras que desde el 75 ha encadenado con su banda, pero todo apunta a que los bolos que ofrecerá en su periplo europeo de trece fechas por once países (sólo repite en España y Alemania) no diferirán mucho de lo que ha podido verse en el trecho final del itinerario americano. Como en su última gira con la E Street (la de The Rising de 2001), el material de su nuevo disco copa entre ocho y diez de las 23 ó 24 canciones que Springsteen y su banda vienen defendiendo ante audiencias entregadas de antemano y a las que ha dejado satisfechas, cuando no eufóricas. ‘Radio Nowhere’, el muy estimable tema ‘garagero’ que abre su nueva entrega, da inicio también al repertorio del directo de un Springsteen que, a sus 58 años, transmite una energía más controlada. Entre clásicos y éxitos secuenciados de acuerdo con su dinámica y popularidad, en el ‘Magic Tour’ suenan regularmente canciones nuevas como ‘Living in the future’, ‘Gypsy Biker’, ‘Magic’, ‘Long Way Home’, ‘Last to die’, ‘Devils Arcade’ o, más ocasionalmente, ‘You’ll be coming down’ o ‘I´ll work for your love’. Guiños y alusiones Con protagonismo ocasional para la guitarra Lofgren y el saxo de Clemons, guiños de complicidad, presentaciones y alusiones al público, se suceden durante las dos horas largas que dura un set en el que Springsteen ha ido recurriendo a clásicos y temas menores que, estrenados a modo de sorpresa, han ido ampliando el cancionero de la gira. Junto a cortes de sus dos primeros trabajos como ‘Growin` up’, ‘4th of july’, ‘E Street Shuffle’, ‘Spirit in the night’ o 8It’s hard to be a saint in the city’, algunas de las canciones más revisitadas en la gira son ‘Darkness in the Edge of town’, ‘Cadillac Ranch’, ‘Two Hearts’, ‘You can look’ y ‘Ramrod ( de The River) Tunnel of love’, ‘Working on the highway’ o el ‘State Trooper’, de Nebraska, que incluso llegó a tocar en Otawa (Canadá) con Arcade Fire, estelar banda local con la que, en lugar de hacer ‘Devil’s Arcade’ (por lo de nombre) interpretó el ‘Keep the Car Running’ de su aclamado ‘Neon Bible’. Para los bises (4 ó 5) suelen quedar ‘Girls on Summer clothes’, tema que recuerda que ‘Magic’ funciona mejor en sus momentos más vitales. Y con la locura ya desatada, el broche lo suelen ponen las célebres ‘Born to Run’, ‘Dancing in the dark’ y el clásico ‘American Land’, que cierra el set después de propinas ocasionales de su etapa iciniática como ‘Kitty’s Back’, ‘Jungleland’, ‘Thunder Road’ o ‘Thundercrack’. Quienes este año no lograron hacerse con una de las más de 16.000 entradas que volaron en poco más de hora y media, puede que tengan una segunda oportunidad en suelo vasco. Los 26 conciertos americanos ya anunciados para febrero y marzo de 2008 podrían continuar en su segundo tramo europeo que, tras el frustrado intento de 2003, podría recalar el 14 o el 15 de julio en el estadio donostiarra de Anoeta donde ‘El jefe’ actuaría ante 40.000 |
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